El concurso de periodismo ciudadano de YouTube sigue su curso. Lo definen como historias locales, con impacto global:
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El debate sobre la actuación de los jóvenes de la Universidad de Navarra tras el atentado y la visión de los medios de comunicación abre la puerta a la revisión de los productos periodísticos.
Hasta el momento, la concepción tradicional de los mass media permitía atacar a un entorno bastante generalista y para una gran variedad de personajes: para los que buscaban información nacional, información local, económica…
Este estatus se mantenía porque la competencia no era excesiva y los productos periodísticos sólo tenían una función: informar. En este caso, la noticia era un valor diferencial.
CAMBIO DEL ENTORNO
La irrupción de Internet democratizó el acceso a la información. Y llegamos a la banalización de los contenidos. O lo que es lo mismo: que cualquier usuario podía encontrar contenidos similares y de forma gratuita.
Mientras la información dejaba de ser el valor diferencial, apareció la corriente del periodismo participativo, de crear nuevos canales de comunicación entre el lector y el medio.
En estos primeros instantes, se intentó crear un híbrido de medios en los que te podías informar –como antaño- pero también participar.
Y LO QUE PASA AHORA…
- DE CONCEPCIÓN GENERALISTA, AL NICHO:El problema al que tienen que hacer frente ahora los medios tradicionales es que lo que antes sabían hacer bien, informar para grandes audiencias, ahora ya no es una ventaja competitiva.El producto que antes valía para personajes adultos y jóvenes, ahora ha dejado de tener atractivo para personajes definidos de forma generalista y exige personificación.Eso nos lleva a tener que realizar casi un tipo de producto para cada personaje.
Posiblemente por eso, los jóvenes cada vez se alejen más de los mass media tradicionales para atender nuevos propuestas informativas.
- PRODUCTOS INFORMATIVOS Y PRODUCTOS PARTICIPATIVOS: Y, en estos momentos, los mass media caminan hacia ese híbrido de información y participación. ¿Y por qué en un día como el del atentado de Navarra los lectores no usan este camino?Pues sencillamente porque ahora ya hay productos, como las redes sociales, que están enfocadas exclusivamente a la participación.
Son productos que se adaptan más a estas inquietudes de los usuarios.Pongámonos en situación. Un usuario que entraba a cualquier edición digital de un mass media se encontraba con grandes titulares del atentado.
¿Y los espacios para la participación? Secundarios. Residuales. Un mero complemento. Incluso, un negocio en toda regla.
Sin embargo, muchos jóvenes subieron sus fotografías a Tuenti, la red social de moda. ¿Por qué? Porque es un producto diseñado para la participación. Lo explicamos.
- EXCLUSIVIDAD: Sólo se puede acceder por invitación privada. El valor de la asimetría de información: sólo unos pocos tienen el poder de estar ahí. Los mass media tradicionales banalizan la información porque lo exclusivo lo convierten en un bien público. La participación, también.
- EL AGOBIO DE LA PÁGINA VACÍA: La página de entrada a cualquier web es una página en blanco. Vacía. Genera ansiedad. Te obliga a rellenarla. Te obliga a participar. Los mass media tradicionales se han vuelto impersonales, infoxican. El usuario queda en un segundo plano. El valor diferencial sigue siendo la información.
- CONCEPCIÓN. Las redes sociales son productos concebidos para la participación. Cada paso, está enfocado a eso, a que el usuario tenga fácil subir sus propios contenidos. En los mass media, este paso es secundario. Un complemento, no el foco.
- EFECTIVIDAD DEL MENSAJE. El poder de la exclusividad y de dirigir directamente el mensaje a un público que tú has definido –tus amigos- y en la forma que tú quieres –sin filtros- son alguno de los factores que valoran las nuevas generaciones. Libertad. Poder. Todo lo que no encuentran en los productos periodísticos tradicionales donde su figura siempre es pasiva.
CONSECUENCIAS…
Tras el atentado, los jóvenes se informaron por los canales tradicionales –ediciones digitales de El País y El Mundo, la televisión o los periódicos locales- pero participaron en las redes sociales.
La principal lectura que se debe sacar es que los productos periodísticos ya no valen para todo ni para todos. Ya no valen para informar y participar. Ahora valen para informar, pero se está viendo que no acaban de cuajar en el terreno de la participación.
La actuación de los alumnos de la Universidad de Navarra no es una consecuencia de la pérdida de pasión, es un aviso de que el producto no gusta para lo que los medios quieren: que el usuario sea activo.
SOLUCIONES
Jesse Jame Garrett, que acuñó el término de la tecnología Ajax, habla de la necesidad de construir productos enfocados al usuario porque son los que a la larga darán un valor diferencial.
- DISEÑAR EL PRODUCTO DE FUERA HACIA EL INTERIOR
Lo define como un proceso de fuera, del usuario, hacia dentro, hacia el medio:
“(En la definición de un producto hay que) identificar desde el primer momento la experiencia del usuario para ayudarnos a comprender qué tenemos que hacer: elecciones de tecnología, tipo de aplicaciones… Hay que crear sensación de conexión humana”.
Los medios, en este caso, se han dejado llevar por experiencias pasadas. No han asumido un cambio generacional. Siguen pensando que lo que ellos proponen, el usuario lo acepta. Craso error.
- FOCO
El sector de la información se ha complicado en exceso. Antes era unidireccional: un medio informaba y un usuario decidía si pagaba por esa información o no. Ahora, la información fluye, los modelos de negocio se están reiventando continuamente, la información ha perdido valor, existen nuevos fenómenos comunicativos, el usuario quiere participar…
Jesse Jame Garrett defendía recientemente que “no se puede hacer de todo”. Es lo que se conoce como tener un foco empresarial. Y los medios deberían revisarlo. Quieren hacer de todo. Están desconcertados. Demasiados avances para empresas cuya dirección estratégica es inviable de modificar con agilidad.
- DEFINICIÓN DE LA FILOSOFÍA
¿Qué sabe hacer un medio? Ésa sería la pregunta que se deberían realizar en cada redacción y elaborar una perspectiva para dejarla patente y al alcance del usuario.
Flickr, en un negocio tan complicado como el de la fotografía, define así su visión:
1. Queremos ayudar a la gente a poner su contenido a disposición de las personas que les importan.
2. Queremos habilitar nuevos modos de organizar fotos y videos.
¿Qué quiere un medio? ¿Informar o participar? O las dos cosas. O ninguna. No se sabe.
Tuenti lo tiene claro: generar relaciones humanas.
- REDEFINICIÓN
Una vez que se asume que los productos periodísticos ya no valen para todo, hay que redefinirse. Hay que hacer ese proceso de reconstrucción de fuera hacia el interior de la empresa. Si se apuesta por la información, ser los mejores en el sector de la información. Si se quiere participación, ir a la participación.
¿Híbridos? Es posible, pero cuando la competencia es tan grande, el querer hacer de todo complica la existencia.
CONCLUSIONES
Los jóvenes siguen confiando, aunque de forma decreciente, en los mass media tradicionales para informarse. Ahora bien, prefieren participar en aplicaciones, como Tuenti o Facebook, realizadas para eso.
En el fondo, no se trata de crear productos. Se trata de descubrir cómo y para qué los quiere el usuario. Y, sobre todo, asumir que hay un cambio generacional.
¿Se deben convertir los medios en redes sociales y las redes sociales en medios? El sentido común dice que sí, el reto es el diseño del producto y comprobar si verdaderamente se puede producir y distribuir contenidos.
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El atentado de ETA en la Universidad de Navarra ha generado un intenso debate. Unos dicen sentirse decepcionados porque los alumnos no han generado contenido propio sobre el atentado. Otros, por el contrario, dicen que sí lo han hecho, pero en entornos diferentes a los mass media tradicionales.
La realidad la explica Ramón Salaverría con una encuesta con sus alumnos, los protagonistas. Chapó. Los datos son tajantes. Yo, sin embargo, hago una lectura enfocada a los medios:
EL USUARIO TIENE EL PODER DE NEGOCIACIÓN
- Los medios no se han adaptado al entorno. No han tenido contenido creado por el ciudadano y la cobertura ha sido la tradicional, pero más ágil. Les indigna porque parece que por fin daban a la sociedad lo que pedía y ésta no ha respondido. Evito valorar a aquellos que acusan a los alumnos de falta de pasión cuando muchos de ellos han salvado el pellejo de milagro.
- Los medios han trasladado sus responsabilidades y pretenden que sea el propio ciudadano el que consiga un producto atractivo y encima participe. Si no lo hace, es tonto. Le gusta la telebasura. Y lo han hecho sin rubores. Es como pensar que una marca de coches saca un modelo que no gusta al mercado y se acusa a los teóricos compradores por no haber participado. Un discurso muy repetido en las últimas horas sería similar a éste: “Estos jóvenes estudiantes de Periodismo ya no tienen pasión. Lo tienen a huevo para lucirse con un atentado en sus narices y no lo han hecho”.
Llegados a este punto podemos optar por dos caminos:
- Creer que nuestro medio lo está bordando y el problema lo tiene el ciudadano.
- Reflexionar y pensar por qué los jóvenes no han participado y nuestro producto como medio de comunicación realmente ha fracaso según los objetivos que teníamos.
Opto por el segunda opción. Y lo intento justificar:
1.- Poder de negociación. Antes valía cualquier cosa porque el medio tenía el poder de negociación. El ciudadano o compraba o se quedaba fuera de juego. Ahora no. Si ahora no participo en los grandes medios, lo puedo hacer en otros ámbitos. En estos momentos, es el medio el que tiene que adaptarse al entorno y no puede esperar a que los alumnos vuelvan a tener pasión por informar porque éstos lo siguen haciendo, pero ya no bajo el dominio de antes.
2.- La información ha dejado de tener un valor diferencial. Posiblemente, a la hora del accidente casi la mayoría de personas ya estaban al tanto del atentado. La noticia era ésa, una bomba en la Universidad de Pamplona. Eso es realmente lo que busca el ciudadano. Hace unos años, cuando no tenía el poder de negociación, el interés se mantenía hasta el día siguiente para conocer los detalles. Ahora eso no cuenta. Lo que nos cuentan al día siguiente, ya huele a naftalina.
3.- Contenidos chineables. La mayor parte de los contenidos de todas las versiones online de los medios online eran semejantes. No hay diferenciación. Teletipos, fotos de agencia… Todos iguales, pocos enfoques diferentes.
¿El usuario que hace? Ir saltando de página en página esperando una actualización. ¿Se puede innovar? No, es lo que hay. Una noticia para todos y pequeños detalles –como heridos, lugar exacto…- que unos medios van a enfocar por un lado y otras, por otro. Pero el hecho esencial es igual para todos.
4.- Prima la rapidez. Algunos se decantaron por seguir los acontecimientos a través de Twitter. ¿Por qué? Porque simplemente es un distribuidor de contenidos ágil: en cuanto cualquier medio publique algo nuevo, lo vas a ver en una única página. Sabes que el contenido va a ser el mismo en todos los medios –la llamada a Vitoria, que habían robado el coche…- pero en estos casos se premia la rapidez y los mensajes concisos. Interesa el titular, el primer vistazo, luego ya se ampliará la información.
CAMBIO EN EL PARADIGMA DE LA COMUNICACIÓN
5.- La historia personal frente al hecho noticioso. Como la información ya no es un bien exclusivo de los medios, en el momento que se conoce el hecho noticioso –que ha explotado una bomba-, el ciudadano busca información segmentada según sus intereses.
Mi caso: Me avisaron del atentado por teléfono. En ese momento, mi interés era saber si mis amigos estaban bien. Hice varias llamadas y lo fui contando por Twitter. Por cierto, desde Barcelona, no desde Pamlona como se ha dicho en algunos sitios.
Por tanto, la cobertura que se hizo, posiblemente no satisfacía las necesidades de los lectores más jóvenes, que buscaron otros medios para expresarse de forma activa.
6.- El usuario decide a quién comunica: Twitter, Tuenti, Facebook… Tuenti, sin ir más lejos, radica su éxito en el poder de invitación, lo exclusivo. ¿Existe aún la pasión por informar? Sí, pero no a grandes audiencias donde el emisor pierde todo el control y el retorno es complejo.
Se habla de la eclosión de las redes sociales en un fenómeno comunicativo como el del atentado en Navarra. ¿Por qué Tuenti? Porque el usuario realmente sabe a quién le comunica, sabe que los que le van a leer, son conocidos. Frente a lo masivo e impersonal, el confort de tener una respuesta. Por eso, en las redes sociales, más que contar el atentado en sí, se han contado pequeñas historias: fotos de dónde estaba cada uno, aclaraciones sobre si se suspendía las clases o no…
7.- ¿Qué interesa al personaje? Posiblemente, los medios tradicionales no se hacen esta pregunta. También es cierto que es porque hasta el momento no les hacía falta porque podían hacerlo rematadamente mal que al ciudadano no le quedaba otra.
Ahora, no adaptarse al entorno, como se ha demostrado, penaliza. Posiblemente no en tráfico –el hecho de seguir el buzz ha incrementado el tráfico en todas las versiones online de los mass media- pero sí en credibilidad, en fidelidad. Justo al contrario que lo que le pasa a Twitter, Tuenti o Facebook: han incrementado su tráfico en un día clave y, posiblemente, ha aumentado la fidelidad.
La prueba de que esta vez el usuario se ha decantado por las redes sociales para expresarse. Y es que en Tuenti, Facebook o Xing se han creado grupos de apoyo a la UNAV.
El movimiento no ha sido a través de los medios porque la notoriedad, que es lo que se busca en estos casos, la tiene el usuario porque dirige el mensaje directamente a quién le interesa.
¿SOLUCIONES?
- Empezar por reconocer que el entorno ha cambiado y hay que evolucionar. Eso implica asumir culpas y hacer autocrítica sobre nuestro producto. No, señores, la culpa no es de los alumnos que no tienen pasión. La culpa es nuestra.
- Recuperar el poder de negociación. ¿Cómo? Tendrá que evolucionar el producto. ¿Hacía dónde? Cada uno que decida.
- El usuario quiere participar, pero no a cualquier precio. Pocos serán capaces de pagar para que su foto salga en El País. También en terrenos de usabilidad: Tuenti es tan fácil como subir una foto y etiquetar. Para mandar tu reacción a YoPeriodista, por ejemplo, el proceso es mucho más costoso. Eso penaliza.
- Se usó Twitter o Tuenti porque la reacción es inmediata. En la cadena de comunicación sólo hay un emisor y un receptor conocido. En los mass media tradicionales, hay un emisor, el usuario, un filtro, el periodista, y un receptor al que le puede interesar o no.
- Definición del personaje y adaptar el producto a sus necesidades. Ha quedado claro que el producto, como lo tienen pensado los mass media, no agradó a los jóvenes. Se leería, pero también es verdad es que se han creado canales de participación que no se usaron. Habría que redefinir el producto porque el usuario quiere ser activo, no le gustan las barreras ni los filtros. toca buscar el equilibrio.
- En casos como los de la bomba, el contenido queda en un segundo plano. Hay que ser capaces de alcanzar la notoriedad. Tuenti la tuvo para los jóvenes. ¿Por qué? Cada uno que saque sus conclusiones
La recomendación: La innovación es un plagio no detectado.
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“La participación del usuario es aún una mentira”
Francis Pisani, en 3cat24
Personal, francis pisani, participación del usuario, periodismo ciudadano
Estados Unidos debate sobre los riesgos que supone fomentar el periodismo ciudadano. ¿Por qué? CNN hizo del rumor de la muerte de Steve Jobs, consejero delegado de Apple, en noticia. Dio credibilidad a la información aparecida en iReporter y generó una revolución en bolsa hasta que Apple confirmó que su jefe, que padece un cáncer de páncreas, seguía vivo.
Dan Gillmor se ha posicionado sobre este caso concreto. El director del Centro Knight para Medios Digitales de la Universidad de Arizona, reconoce en un teletipo que el periodismo ciudadano cumple “un papel importante en el ecosistema de los medios de comunicación”. Si bien, insiste en el hecho de “ser cuidadoso”.
Por eso, pide para la difusión del rumor de la muerte de Jobs que se reparta la responsabilidad entre CNN, los otros medios de comunicación que difundieron la noticia y los inversores que dieron credibilidad a la nota difundida.
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