Un concepto clave de la dirección de personas es la virtud de aprender a delegar. Curiosamente, esta virtud se entiende como dejar la máxima libertad al empleado hasta ver el proceso final y entonces evaluar.
Me ha gustado la definición que hacen del término delegar en La empresa según Homer Simpson:
En teoría, cuando se delega correctamente, sólo se pierde control sobre la forma en la que se llega al resultado. En este caso (Homer empieza a trabajar en la empresa de su hermano para diseñar un nuevo modelo de coche), Homer consigue dejar a Herb al margen del resultado hasta el último momento. La regla básica de la delegación es: no pierdas nunca el control.
Es decir, se trata de dar libertad al trabajador, pero marcando siempre sistemas de control (revisiones, objetivos parciales…) que permita mantener un seguimiento constante.
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