Las fotos de Berlusconi y el defensor del lector

Posted: Junio 14th, 2009 | Author: Sergio Pérez Conde | Filed under: Estrategias de producto | Tags: , | No Comments »

Así explica el defensor del  lector de El País la publicación de las fotos de Berlusconi y su interés público:

“(…)

Creo que el diario ha hecho a lo largo de toda la semana un importante ejercicio de transparencia sobre las circunstancias que han rodeado la publicación de esta exclusiva. La dirección ha explicado sus razones en dos editoriales, uno publicado el mismo día 5 y otro, más extenso, el día 7. La sección de Opinión publicó, además, el pasado miércoles un extenso artículo del catedrático de Derecho Constitucional Marc Carrillo, cuyo contenido creo que centra muy bien los términos del debate jurídico y cuyas conclusiones sobre la oportunidad de publicar las imágenes comparte la Defensora. No quiero, sin embargo, dar por zanjado el asunto. Varios de los lectores que se han dirigido a mí reclaman que responda a sus inquietudes y así trataré de hacerlo.

Las objeciones se centran en dos argumentos principales: el primero, que incluso el más criticable de los políticos tiene derecho a que se respete su intimidad y, por tanto, las fiestas privadas de Berlusconi están amparadas por ese derecho; el segundo, que la publicación de las fotografías supone un ejercicio de “periodismo amarillo” que consideran censurable en un diario riguroso.El derecho a la intimidad ampara, ciertamente, a todos los ciudadanos, incluidas las personalidades públicas, y EL PAÍS respeta ese derecho. Pero en el caso de los personajes públicos, no es un derecho absoluto. Tiene ciertas limitaciones, y una de ellas tiene que ver con el interés público. Cuando la actividad privada adquiere la dimensión de acontecimiento con repercusión pública, ese derecho puede quedar restringido. A ello hay que añadir la dificultad de delimitar la esfera privada cuando el propio interesado no establece una frontera nítida. De hecho, la confusión entre lo público y lo privado es una constante en el proceder de Berlusconi. En este caso ha sido el mismo primer ministro quien, para defenderse de las acusaciones de abuso de poder y de financiar con fondos públicos sus fiestas privadas, ha esgrimido que las actividades de Villa Certosa vienen a ser una prolongación de su vida pública.

La publicación de las fotos no interpela, pues, a su conducta moral en cuanto ciudadano libre de divertirse como quiera en el ámbito de la privacidad, sino a su conducta moral como político en el ejercicio de sus responsabilidades públicas. En el anuncio de la querella contra el diario EL PAÍS, el representante de Berlusconi no aludió al derecho a la intimidad del primer ministro, sino al de sus invitados. Sin embargo, ese derecho tampoco se ha vulnerado, puesto que no se les identifica y las fotografías han sido pixeladas para que no se les pueda reconocer.

Al acudir a fiscalía y al Garante de la Privacidad para pedir el secuestro del archivo gráfico, el propio Berlusconi puso el foco del interés público sobre el contenido de ese material. Y fue él quien, en su alegato a esas instancias, identificó al ex primer ministro checo Mirek Topolanek como uno de los invitados que aparecían en las fotos. En el contexto de una agria controversia política sobre abuso de poder por el uso de fondos públicos para actividades privadas, el contenido de esas imágenes se convierte, en consecuencia, en un material informativo de indudable interés público.

¿Puede considerarse la publicación de esas fotos un ejercicio de periodismo amarillo “propio de un tabloide”, como sostiene el lector Alfred Font Barrot? Creo que no. Lo sería si las fotografías hubieran sido publicadas únicamente para enseñar cuerpos desnudos o para alimentar el cotilleo sobre qué personas asisten a las fiestas del primer ministro. Pero esas fotos no muestran nada diferente de lo que puede aparecer en un reportaje sobre playas nudistas, ni alimentan cotilleo alguno, puesto que no se identifica a los asistentes.

Lo fundamental es que las fotografías tienen valor informativo, no sólo porque han sido objeto de una acción judicial destinada a restringir el derecho a la información, sino porque además son relevantes para un debate que se había situado en el centro mismo de la esfera pública italiana. El hecho de que las fotografías publicadas por EL PAÍS hayan sido reproducidas mediante enlaces digitales en más de 200 publicaciones de todo el mundo, desde Le Monde a The Guardian o Los Angeles Times, es una prueba de ese interés informativo.

El caso ha puesto de manifiesto, por otra parte, lo obsoleto que puede resultar un secuestro judicial cuando los materiales se encuentran en soporte digital. Todos los diarios italianos incluyeron rápidamente enlaces con EL PAÍS para que sus lectores pudieran acceder a las imágenes secuestradas. La publicación de las fotografías está, pues, orientada a satisfacer el derecho de los ciudadanos a recibir información. Y éstos lo han ejercido masivamente. El mismo viernes, 3.658.348 lectores accedieron a la noticia a través de Internet, lo que supone, según la responsable de ELPAIS.com, Lydia Aguirre, el doble del tráfico habitual de un viernes. Los días siguientes el interés se mantuvo: el sábado accedieron 1,6 millones, y el domingo 1,4 millones. Las entradas a las versiones que se añadieron en inglés e italiano sumaron varios cientos de miles más.”


El defensor del lector de El País y Google

Posted: Abril 14th, 2009 | Author: Sergio Pérez Conde | Filed under: Estrategias de producto | Tags: , , | No Comments »

El defensor de El País empieza a recibir numerosas peticiones  para  eliminar entradas de la edición digital porque cuando un lector busca su nombre…  la referencia aparece en las primeras posiciones:

“Si entra en Google con mi nombre verá como punto dos una noticia acerca de mí, de hace veinte años, nada agradable, que no quiero dejar a mis nietos. Máxime cuando es francamente obsoleta. (…) Le ruego tenga a bien ordenar su retiro”

“Quiero agradeceros la atención que tuvisteis al publicar en el foro de EL PAÍS la queja que envié. Os escribo para solicitaros que la eliminéis, ya que ha quedado en el histórico, y todas las personas que buscan mi perfil lo primero que encuentran es ese artículo”.

Y la respuesta de El País es ésta:

ELPAÍS.com recibe unas tres peticiones de retirada de noticias por semana. La responsable de su servicio jurídico, Ana Ramos, explica: “Es una problemática muy seria, que va en aumento y que en ocasiones provoca situaciones muy dolorosas. Pero EL PAÍS no puede de ningún modo modificar sus archivos. Eso sería falsear la historia. Los archivos son intocables. El problema radica en la facilidad con la que Google o cualquier buscador los hace accesibles, y el modo en el que lo hace. Es Google quien establece la selección de las noticias que aparecen”.

La pelota está pues en el tejado de Google. Pero por poco tiempo: “Nosotros nos limitamos a rastrear e indexar páginas web de acceso público”, responde Bárbara Navarro, directora de Relaciones Institucionales de Google. “Cuando alguien nos pide que retiremos una información, le dirigimos al propietario de la página. Es el único que puede eliminarla o modificarla”.

Y la solución:

Esta Defensora también lo cree. Por su alta capacidad de impacto, las noticias que publica EL PAÍS suelen figurar entre los primeros enlaces de una búsqueda con Google. Deberíamos extremar el cuidado en el tratamiento de los datos privados de las personas que aparecen en las informaciones. Y, desde luego, deberíamos poner fin a la tolerancia con que permitimos ciertas carencias en nuestro trabajo, como la de no hacer siempre un seguimiento de las noticias que publicamos. ¿Es lícito que publiquemos a cuatro columnas que alguien ha sido imputado y nunca informemos si ha sido condenado o absuelto? Deberíamos establecer normas al respecto. En casos como la Operación Gürtel o las causas por corrupción urbanística, con decenas de presuntos implicados, deberíamos especificar quiénes quedan libres de cargos conforme avanza el proceso, y hacer una recapitulación final cuando, seguramente al cabo de muchos años, se produzca la sentencia.


Defensor del lector ‘multimedia’

Posted: Octubre 10th, 2008 | Author: Sergio Pérez Conde | Filed under: Personal | Tags: , , , , | No Comments »

La Corporació Catalana de Mitjans Audiovisuals (CCMA) apuesta por una nueva figura en su organigrama: el Defensor de l’Audiència. Se trata de un perfil multimedia, ya que se encargará de atender las necesidades de los usuarios tanto en Televisió de Catalunya, el Grup d’Emissores de Catalunya Ràdio y las webs y portales de Internet. Es el defensor del lector multimedia.


La blogosfera: defensor del lector

Posted: Octubre 9th, 2008 | Author: Sergio Pérez Conde | Filed under: Estrategias de producto | Tags: , , , | 5 Comments »

Ricardo Galli reflexiona sobre la ética periodística y de los bloggers: Ética y “disclaimers”
. ¿La lectura? Que la blogosfera ocupa el papel del defensor del lector.