La peor pesadilla de las grandes cadenas de televisión empieza a hacerse realidad. Por primera vez, Internet se ha convertido en el canal de comunicación más consumido en España, por delante de la televisión.
Según un estudio elaborado por la Asociación Europea de Publicidad Interactiva (EIAA), basado en 9.000 entrevistas realizadas durante el pasado septiembre, concluye que los españoles dedican 12,1 horas a la semana a Internet, frente a las 11, 7 horas semanales de media que permanecen sentados frente al televisor.
En los cuatro últimos años, el consumo de televisión ha caído un 11%, mientras que la radio se escucha un 22% menos, según este estudio, que también revela que un 23% de los encuestados ve televisión mientras se conectan a Internet. La lectura de periódicos, según el estudio, se mantiene estable en las 4,4 horas semanales.
Estos cambios en los hábitos de consumo de ocio de los ciudadanos no pueden pasar desapercibidos para los anunciantes. Con el principal obstáculo de, simplemente, superar la inercia de décadas de gestión de la publicidad entre grandes cadenas, radios y medios impresos, agencias y centrales de medios empiezan a analizar en serio los medios online como alternativa e inversión. Y sí, también como alternativa para públicos masivos, hasta ahora coto privado de las televisiones.
Sin embargo, no sólo los medios de comunicación tradicionales se han percatado de las enormes posibilidades que brinda la publicidad online en un país como España, en el que más de la mitad de los hogares tiene ya acceso a Internet de banda ancha y más de una cuarta parte consume contenidos audiovisuales desde sus ordenadores.
Un grupo de operadoras de telecomunicaciones, entre las que están Telefónica y otras grandes del sector, han encargado a la consultora Capgemini un informe sobre sus oportunidades en la publicidad online. Los portales de contenidos, como Terra en España y, sobre todo, en Latinoamérica, pueden aprovechar su profundo conocimiento de los mercados locales para diseñar contenidos adecuados a estos usuarios. Un buen soporte para los anuncios audiovisuales en la red, que sólo el año pasado generó 1.500 millones de euros en Europa.
Las redes sociales generadas desde la operadoras, como la española Keteke, de Telefónica, y las vinculados a la británica BT, pueden aprovechar los nichos de usuarios que dejan libres gigantes del segmento, como Facebook y My Space; mientras que las operadoras implantadadas en distintos mercados geográficos pueden tratar de reactivar el negocio de clasificados online, ahora muy afectados por la crisis.
Objetivo: terminar de movilizar España
España es el mercado europeo que más utiliza la tecnología móvil para acceder a Internet de banda ancha. Con 9,8 millones de clientes de móviles con dispositivos 3G, que permiten enviar y recibir correos electrónicos, transmitir archivos de casi cualquier tipo y navegar por la red, la sociedad española tiene la oportunidad de aprovechar, más y mejor que sus vecinos, las posibilidades de comunicación en movilidad, casi total, que ofrece esta tecnología.
Además, los fabricantes de los nuevos ordenadores ultraportátiles, con menos de 1 kilo de peso y gran autonomía, han descubierto que el precio de los equipos sí era un problema para los ciudadanos. Tras introducir miniportátiles de menos de 400 euros, se han disparado los contratos de acceso a Internet por el móvil, con modems ya preparados para estos nuevos e equipos.
Con estas pruebas de eficiencia, el reto del Gobierno pasa ahora por facilitar el despliegue de nuevas redes, preparadas para futuras aplicaciones, y por vigilar los precios de los servicios, claves, también de su éxito.
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